El ministro de Seguridad Pública Luis Cordero, informó tras el COGRID nacional que terminó pasadas las 21:00 horas de anoche, que en las regiones de Biobío y Ñuble hay 19 personas fallecidas y más de 1.500 damnificados. “Estamos en presencia de un incendio que constituye un evento extremo equivalente, en términos de intensidad, como incendio, a aquellos que tuvimos el 2017, 2023 o 2024. Esa es la magnitud del incendio”, manifestó el ministro.

“El total de personas fallecidas son 19: 18 corresponden a Biobío y uno a Ñuble. Más de 630 personas albergadas, 9 albergues operativos y más de 1500 personas damnificadas. Hay 325 viviendas destruidas y en evaluación más de 1.100«, agregó Cordero.
Asimismo, el ministro aclaró que todos los medios del Estado disponible para enfrenar esta emergencia que requiere todos los esfuerzos.
Lenta reacción
Sin embargo, para el incendio que partió el sábado en la tarde y cuyo desenlace era previsible, como cada verano en zonas donde se unen altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos, la reacción fue tardía. Así lo manifestó el gobernador regional de Bíobío, Sergio Giacaman, por la demora en la firma del decreto que estableció el Estado de Catástrofe, el cual fue anunciado por el presidente Gabriel Boric durante la madrugada del domingo.
“Es lo que el gobierno nos tiene acostumbrado, se dice una cosa pero se hace otra”, afirmó el gobernador, quien explicó que mientras el decreto no esté firmado, no se pueden ejecutar medidas clave.
“El presidente anunció un Estado de Catástrofe, no está firmado el decreto. Si no está firmado el decreto, la jefatura de defensa no puede tomar control, no se puede establecer un toque de queda y el riesgo es que la gente siga circulando como turismo catástrofe, exponiéndose a situaciones muy complejas”, advirtió Giacamann.
Finalmente, el decreto se firmó y asumió el control el Almirante Edgardo Acevedo.



